En ocasiones la vida es curiosa, cuando las cosas las buscas con mas ganas no las encuentras, y muchas otras que no esperas llegan de momento, de repente. En el gobierno las cosas no son tan distintas...
Es difícil encontrar otro país donde las cosas se hayan hecho tan mal durante tanto tiempo, y sin embargo continuar como si todo estuviera en calma. Como diría un profesor sudamericano, "los mexicanos siempre llegan tarde a todo, pero al final siempre terminan vendiéndonos la receta de como solucionaron las cosas", y creo que no está tan equivocado.
Durante muchos años México ha sido pionero en programas sociales, pocos países han salido tan sólidos de una revolución como México, pocos países han logrado plasmar ideas tan avanzadas para su época como el constituyente de 1917, pocos países han invertido tanto dinero y esfuerzo en políticas sociales y programas de modernización...y pocos países tienen grados de recaudación tan bajos como México (Brasil 33 por ciento, México rozando el 10 por ciento), pocos países tienen los focos de inseguridad que tenemos, y ya no hablar de la distribución de la riqueza, un país que cada vez aporta mas multimillonarios a las listas de Forbes, pero que al mismo tiempo ve que de aquella clase media vigorosa solo queda el recuerdo, y de la pobreza extrema que Kliskberg definía como un escándalo moral, mejor ni hablar.
Los políticos son como los entrenadores de fútbol, son los últimos en darse cuenta de aquellas cosas que la sociedad hace mucho notó, aguantan hasta el final los cambios cuando tal vez es demasiado tarde, y se aferran a sus ideas con la única esperanza de decir al final, se los dije así eran las cosas.
Creo que México camina, el problema es el rumbo al que se dirige el país. Creo que nos hemos preocupado mucho por la forma de las cosas, pero no hemos determinado con certeza el rumbo al cual queremos llegar, no creo que sea un problema de remos, creo que es un problema de dirección. Y no nos equivoquemos, la respuesta no está en un partido político o en otro, los ideales de los partidos son tan borrosos que es difícil distinguir con claridad uno del otro, la respuesta está en que como sociedad determinemos hacia donde queremos ir (otra cosa es que lo sepamos). No hay modelos buenos o malos, hay modelos que se ajustan mejor o peor a una realidad, dejemos ya de debatir cuestiones estériles y determinemos que queremos, pero seamos claros, que al final de cuentas hemos pasado años debatiendo los como y no hemos olvidado de los que, es como aquel padre que le dice a sus hijos que preparen la maleta porque saldrán de viaje, y cuando llega a casa los encuentra a todos discutiendo, unos quieren llevar su traje de baño, la esposa quiere llevar un vestido largo, y el hijo mayor una tabla para esquiar, y es que claro, el padre les dijo que iban a salir, pero no les dijo a donde, así está el país, llevamos tiempo peleando que meter a la maleta, el problema es que no sabemos, a donde queremos ir de viaje.
Al final soy un convencido que las cosas van a cambiar, creo que aún somos muchos más los que queremos un país distinto, el problema está en que debemos darnos prisa, no vaya a ser que cuando lleguemos al aeropuerto, el vuelo haya salido y ahí si, ya será muy tarde.
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